La niña de las sonrisas

sábado 3 de marzo de 2012

Yo seré mi luz en todo momento.

Hay recobecos de mi cabeza que no me atrevería a iluminar nunca, están bien sin luz...más bien por mi que por el resto. Lugares que no me atrevería a pisar jamás. Palabras que no volveré a pronunciar. Actos que negaría infinitas veces. Hechos que me asfixia recordar. Personas que guardo en un tiempo llamado Pasado, llamado Recuerdos. Aunque no me permito que merodeen por mi mente por más de un segundo. Porque vivimos en algo llamado Presente, que no sé muy bien qué es, ni cómo, ni por qué, pero sé que si no sonríes no estás a su altura. Las malas caras al olvido, y una chaqueta con los bolsillos llenos de luz. Esperemos que haga frío.








domingo 19 de febrero de 2012

Esto es un desahogo.

Me gustan las avispas de tinta, porque las de verdad me pican. Me repito centenares de veces que esta es la última, que no me callaré nada más y que trataré de arreglar las cosas. Pero de nada sirve si sigo ahogándome a la mañana siguiente. Y seguirá así. Seguirá así hasta que te enteres tú solo. Me ha costado llamarte Presente, y ahora, de pronto, casi me estás pidiendo a gritos que te llame Ausencia, pese a que yo me resisto. Lo gracioso es que no te das ni cuenta, que para ti las cosas van bien. Ahora entiendo cosas. Preferiría no saberlas. Por eso me gustan las historias de tinta, porque las de verdad me pican. Las de verdad son realmente complicadas. Ésta, ahora mismo...no tiene nada. Por no tener, si quiera te tiene a ti involucrado en ella.

Si lees ésto (lo dudo), déjame llamarte Presente y creérmelo. Las cosas no van bien así.

lunes 30 de enero de 2012

La que de mucho habla y de poco sabe.

Cada uno ve la vida desde una perspectiva. Están los espectadores, y los que experimentan. Los que sueñan, los que consiguen volar, los que viven como si se tratase de una guerra continua. Los que caen y no se alzan, los que se alzan sin llegar a haberse caído. Yo estoy por ahí, tratando inútilmente de no ser ninguno de los anteriores. Digamos que soy un pájaro herido que desea emprender el vuelo una vez más. Una sonrisa mellada, pero sonrisa, al fin y al cabo. Una espectadora que ve pasar acontecimientos frente a ella, pero ninguno suele llamarle lo suficiente como para vivirlo. Soy esa que se cuestiona todo. ¡¿Cómo descubrir una vida sin haberla vivido, insensata?! Pues eso hago yo. La que de mucho habla y de poco sabe. Pero sonrisa, al fin y al cabo.


domingo 22 de enero de 2012

Empiezo y no acabo.

¿Por qué la música de piano me pone nostálgica? ¿Por qué la nostalgia hace al poeta? O eso dicen. Donde duele inspira, creo recordar haber escuchado decir a alguien. Pues no. Yo quiero escribirle a la libertad. Yo quiero sentir un par de alas en mi espalda. ¿Te has parado a pensar en lo inmenso que es el universo? ¿Y en lo pequeño que eres? Adelante, descúbrelo todo. Crea, ama, ríe, disfruta, experimenta. Levántate y echa a volar, demuéstrame que no pueden frenarte y te ganarás mi admiración. Aunque es algo que no vale mucho, ya te aviso. Yo, por mi parte, estoy a la espera de lo que la vida me ofrezca. Sola o en compañía, anclada al suelo o experimentando con las nubes, pero siempre libre. Y dueña de mis actos. Nadie va a poder quitarme eso nunca.

jueves 12 de enero de 2012

Créeme cuando digo que hay un trozo de mi alma en éstas líneas.

Déjame ser. Tan solo...déjame libre. Seré yo la que caiga hoy. Me haré daño, y seguramente haré daño a personas que no lo merecen. Pido hoy el perdón que se me atragantó siempre. Hoy, también hoy...me doy cuenta de tantas cosas hechas trizas. Duele ver tus errores. Duele ver tus sueños olvidados en un bolsillo. Déjame saber qué es sentirse inexistente, asfixiado, miserable. Hoy me lo merezco. Y seré yo la que me lo haga pasar mal. Voy a estamparme de morros, y no haré nada por evitarlo. No hoy. No ahora.
Mañana...volaré. Mis alas no están listas todavía, porque hice demasiadas cosas mal. Pero déjame ser. Me lo voy a pasar bien.

Y mis sueños, saldrán algún día a ver la luz.

sábado 24 de diciembre de 2011

Descabezada.

¿Qué tengo en la cabeza? Buena pregunta...
Unos cuantos pájaros. Unas cuantas pájaras.
Cuervos.
Y posiblemente alguna tormenta.
Lluvia de sapos. Pero no de los que se convierten en príncipes, ¡sapos de los de verdad!
También frío, mucho frío. Aunque algún rallito de sol se cuela por allí, que todo lo que hay no es negro.



jueves 24 de noviembre de 2011

Malos humos.

(No es gran cosa, pero es lo que ha salido.)

Sopla los restos de goma que se quedaron tras borrar y lo intenta de nuevo. Al rato, enfurruñada, frunce el ceño. Agarra la goma y borra todo otra vez.
Ahora voy  a hacerlo con tranquilidad, se dice a si misma.
Un par de líneas por aquí, algunas por allá, aprieto un poco más crear sombras y darle más profundidad…tal vez si intento hacerlo desde otra perspectiva... ¡menuda basura!
Arranca la hoja y con furia la reduce a una bola arrugada, que lanza a la papelera. Sale de la habitación dando un portazo, haciendo que el lápiz ruede y caiga por el filo de la mesa, haciendo un pequeño ruido al chocar contra el suelo.
La paciencia no estaba entre sus virtudes.